La PAU de Química (selectividad, EBAU o EVAU, según la comunidad autónoma donde vivas) tiene fama de examen exigente, y con razón, porque mezcla teoría, cálculo y capacidad de aplicar lo que sabes bajo presión. Aquí respondemos lo que de verdad necesitas saber antes del día de la prueba, desde cómo se estructura hasta cómo se corrige y qué cambia según tu territorio.
¿Cómo es el examen de Química de la PAU?
Si te examinas en la convocatoria de 2026, esto es lo que tienes que tener claro. La prueba se organiza en una fase obligatoria de acceso, con cuatro ejercicios por asignatura (cinco en las comunidades con lengua cooficial), y una fase voluntaria de admisión que suma nota si tu carrera pondera esa materia. La nota de acceso a la universidad se calcula con el 60% de tu media de bachillerato y el 40% de la nota de la prueba. La fase obligatoria pesa siempre, la lleves o no a universidades que ponderen Química; la fase voluntaria, en cambio, solo compensa si el grado al que aspiras la valora, de modo que antes de matricularte conviene mirar la ponderación de tu universidad de destino y no la de la comunidad vecina.
Cada universidad decide si Química pondera 0,1 o 0,2 en el grado que quieres cursar, y conviene revisar cómo subir la nota de selectividad antes de decidir qué asignaturas llevas a la fase voluntaria, porque si tu carrera pondera 0,2 puedes sumar hasta dos puntos sobre los catorce de la nota de admisión. Además, con el modelo actual se reduce el número de preguntas opcionales respecto al modelo anterior, que dejaba más margen para elegir solo los temas que mejor dominabas. Esa vía se ha estrechado, y llevar preparado el temario completo deja de ser prudente para convertirse en la única opción razonable.
Lo que sí cambia de verdad según dónde te examines es el número de preguntas, la puntuación y la duración:
| Comunidad | Estructura | Duración |
|---|---|---|
| Madrid | 4 preguntas de 2,5 puntos | 90 minutos |
| Andalucía | 5 preguntas de 2 puntos (solo la 5.ª sin opción) | 90 minutos |
| Comunidad Valenciana | 5 ejercicios de 2 puntos, el 1.º de carácter competencial obligatorio | Sin dato oficial |
| Murcia | 5 problemas de 2 puntos | Sin dato oficial |
| Castilla y León | 5 secciones de 2 puntos, con opción A/B en varias | Sin dato oficial |
No existe un modelo único de examen de Química para toda España, y cada comunidad concreta el número de preguntas y la puntuación, aunque el marco estatal fijado por el Real Decreto 534/2024 obliga a que al menos un 25% del examen tenga carácter competencial en todas ellas.
Estas diferencias no son un capricho autonómico, sino consecuencia del reparto de competencias, ya que la ley marca un suelo común de contenidos y criterios, pero deja a cada comunidad la libertad de organizar su propio examen dentro de ese marco. Por eso, antes de ponerte a estudiar con el primer modelo que encuentres en internet, confirma cuál rige de verdad en tu comunidad.
Si quieres situar la Química dentro del conjunto de la prueba, te interesa saber cuántos exámenes se hacen en la EBAU en total, para organizar mejor tu calendario de estudio.
¿Qué entra en el examen? Los tres bloques del temario
El currículo oficial (Real Decreto 243/2022) organiza los saberes básicos en tres bloques. Cada comunidad los reagrupa de forma distinta en su examen (Galicia los presenta en cuatro partes, Murcia en cinco preguntas), pero el contenido de fondo es el mismo en toda España:
- Enlace químico y estructura de la materia: modelos atómicos, configuración electrónica, tipos de enlace y geometría molecular.
- Reacciones químicas: termodinámica, cinética, equilibrio, ácido-base y procesos redox.
- Química orgánica: isomería, tipos de reacciones y nomenclatura básica.
Estos tres bloques no son una lista cerrada de fórmulas sueltas, sino tres formas distintas de razonar en química, desde entender por qué se forma un enlace hasta predecir hacia dónde se desplaza una reacción o reconocer un compuesto orgánico por su estructura. Por eso conviene estudiarlos como bloques de razonamiento y no como una lista de datos que memorizar.
El número de temas concretos en que se divide cada bloque varía según tu comunidad autónoma. Si quieres prepararlos uno a uno, ya hemos desarrollado cómo preparar química para selectividad con la planificación completa por temas, así que aquí no vamos a repetir ese desglose.
¿Qué tipo de preguntas te vas a encontrar?
Fijarte solo en la teoría sin practicar el tipo de enunciado que aparece de verdad es uno de los errores más comunes al preparar esta asignatura. El examen casi nunca pregunta definiciones sueltas, sino que plantea una situación y te pide aplicar varios conceptos a la vez, así que cuanto antes empieces a resolver problemas parecidos a los reales, antes dejarás de bloquearte el día de la prueba.
Más allá de qué bloque toque, el examen busca que apliques lo que sabes, no que lo recites. Estas son las situaciones más habituales:
- Reacciones redox con datos de potenciales estándar.
- Cálculos de entalpía aplicando la ley de Hess.
- Predicción del desplazamiento de un equilibrio al cambiar la concentración o la temperatura.
- Identificación de productos orgánicos y del tipo de reacción, sea adición, eliminación o sustitución.
- Análisis de polímeros y de propiedades moleculares.
Casi todas las preguntas se dividen en varios apartados, de forma que gestionar bien el tiempo pesa casi tanto como saber química, y conviene entrenar cómo resolver un examen largo antes del día de la prueba.
¿Qué puedes llevar contigo y qué te dan durante el examen?
El día del examen no vas a memoria pura. Tendrás a mano una tabla periódica oficial y un formulario básico con las fórmulas más habituales, y está permitida una calculadora científica no programable. Con eso resuelto, lo que de verdad marca la diferencia es saber aplicar cada fórmula, no recordarla de memoria.
Eso no significa que puedas presentarte sin haber estudiado nada. Para usar bien la tabla periódica y el formulario necesitas saber qué buscar y en qué momento del problema te hace falta, y eso solo se entrena resolviendo exámenes completos, no ejercicios sueltos de un único tema.
Aprender a leer bien la tabla periódica para la EBAU te ahorra tiempo en varias preguntas del bloque de enlace químico, así que merece la pena dominarla antes de entrar en la sala.
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Un error habitual es dejar esta parte para el final. Si practicas con la tabla y el formulario delante desde tus primeros simulacros, el día del examen no perderás tiempo buscando un dato que ya deberías tener localizado. Localizar un dato en la tabla o el formulario cuesta unos segundos si lo conoces bien, pero puede llevarte varios minutos si es la primera vez que lo usas bajo presión, y esos minutos cuentan cuando el tiempo está tasado.
¿Cómo se corrige y qué valora el corrector?
Con el modelo actual existen criterios de corrección mínimos comunes a todas las comunidades autónomas, algo que antes no existía. Cada comunidad corregía, hasta ahora, con sus propios criterios sin ningún punto de referencia compartido, lo que generaba diferencias notables en cómo se valoraba una misma respuesta según dónde te examinaras. Fijar un mínimo común no elimina esas diferencias del todo, pero sí las acota. En todas partes se valora el razonamiento, no solo el resultado.
Conviene tener presente que la corrección ortográfica, gramatical y léxica no puede valer menos del 10% de la calificación de cada pregunta que te pida redactar un texto. Es un suelo, y cada comunidad puede darle todavía más peso.
Lo que valora el corrector, por encima del resultado final, es esto:
- Claridad conceptual: que se entienda qué razonamiento sigues, no solo la cuenta final.
- Lenguaje químico correcto: notación, unidades y nomenclatura bien empleadas.
- Coherencia en los pasos: que cada apartado se apoye en el anterior.
- Presentación ordenada: apartados diferenciados y respuesta siempre justificada.
Como referencia, en Madrid cada pregunta vale 2,5 puntos repartidos entre sus apartados, y perder la justificación de un paso, aunque el resultado final sea correcto, también resta. De ahí que practicar la redacción de las respuestas valga tanto como practicar los cálculos. Un resultado correcto sin el razonamiento que lo sostiene no vale lo mismo que ese resultado bien justificado, y esa diferencia se nota en la nota final más de lo que parece a priori.
¿Qué cambia según tu comunidad autónoma?
Ya has visto que el número de preguntas, la puntuación y la duración varían según dónde te examines. También cambia el peso que cada universidad da a la nota de la prueba, y algunos detalles de formato, como cuántas preguntas llevan opción A o B.
Si quieres verlo con la letra pequeña de tu territorio, el distrito único andaluz publica cada convocatoria las orientaciones y el modelo de examen, y el resto de comunidades hacen lo mismo en la web de su universidad coordinadora.
Esa autonomía también explica por qué encuentras simulacros y modelos de examen distintos según busques en internet. Si estudias en Castilla y León y practicas solo con un modelo de otra comunidad, puedes acostumbrarte a un formato de puntuación que luego no coincide con el real. Y no olvides revisar la ponderación en la universidad y el grado concretos a los que aspiras, porque puede cambiar de una universidad a otra dentro de la misma comunidad autónoma.
En nuestra academia, que prepara alumnado de distintas comunidades, vemos con frecuencia el mismo error, el de estudiar con el modelo de examen equivocado. Antes de tu convocatoria, confirma siempre en la web de tu universidad o distrito cuál es el modelo vigente en tu territorio, y no el que circula de forma genérica por internet.
Y si tu duda es cómo entrenarte para tu comunidad concreta, nuestra preparación de Química para la EBAU está adaptada a cada territorio, con simulacros según el modelo real; si vives en Madrid, tenemos además preparación de Química para la EBAU en Madrid ajustada al formato exacto de tu distrito.
¿Por qué conviene tomarte en serio esta prueba?
Química no es solo un examen que hay que aprobar. En muchos grados de ciencias, salud o ingeniería pesa directamente en la nota de acceso. Y lo que entrenas aquí (razonar con datos, justificar cada paso) es exactamente lo que luego te van a pedir en la carrera. Ese tipo de razonamiento, plantear una hipótesis, comprobarla con datos y justificar la conclusión, es transferible a cualquier carrera científica o técnica, así que el tiempo que dedicas ahora no se queda en un examen de un solo día.
Si todavía dudas si esta asignatura encaja con lo que quieres estudiar, échale un vistazo a las salidas profesionales de química, porque hay más caminos de los que parece a simple vista, y no todos pasan por el laboratorio.
Tampoco hace falta esperar a la universidad para verle la utilidad a lo que estudias. Hay aplicaciones de la química cotidianas que probablemente no conoces, y que ayudan a que la teoría se quede mejor cuando la conectas con algo real.
En la Academia Carlos de la Hoz llevamos años acompañando a estudiantes que se examinan de Química en distintas comunidades autónomas, y sabemos que la mayor diferencia no la marca el temario, sino la práctica con el modelo real y la corrección detallada de cada simulacro. Si quieres que revisemos juntos cómo lo tienes y qué te falta de cara a tu convocatoria, escríbenos por chat o WhatsApp y lo vemos con calma.
Preguntas frecuentes sobre la PAU de Química
¿Es lo mismo selectividad, EBAU y EVAU?
Sí, son distintos nombres para la misma prueba de acceso a la universidad. El nombre cambia según la comunidad autónoma, pero el sistema de acceso es el mismo en toda España.
¿Cuántos temas de química entran en el examen?
El temario se organiza en tres bloques oficiales: enlace químico y estructura de la materia, reacciones químicas, y química orgánica. El número de temas concretos en que se dividen varía según tu comunidad autónoma.
¿Puedo usar calculadora en el examen?
Sí, está permitida una calculadora científica no programable, junto con la tabla periódica oficial y el formulario de fórmulas que te entrega el tribunal.
¿Es igual el examen en todas las comunidades autónomas?
No. El marco general y los criterios mínimos de corrección son comunes, pero cada comunidad autónoma decide el número de preguntas, la puntuación y algunos detalles de formato, como puedes ver en la tabla comparativa de este artículo.
¿Cuánto pondera Química en la nota de acceso a la universidad?
Depende de la universidad y del grado al que quieras acceder: puede ponderar 0,1 o 0,2. Conviene consultarlo antes de decidir qué asignaturas llevas a la fase voluntaria.
¿Restan las faltas de ortografía en el examen?
La corrección ortográfica, gramatical y léxica no puede valer menos del 10% de la calificación de cada pregunta que te pida redactar un texto. Es un mínimo común, así que cuidar la expresión escrita influye en la nota final.






