Llegas buscando la tabla periódica EBAU y quieres verla ya, no un ensayo sobre su historia. Es lo que de verdad ayuda cuando repasas química de cara a la selectividad y no te sobra ni un minuto.
Aquí tienes la tabla completa, con los símbolos y las masas atómicas que necesitas, y las claves para leerla rápido en un examen real. Para reforzar química a fondo, nuestra preparación de Química para la EBAU trabaja estos bloques del temario contigo.
¿Qué trae la tabla periódica que vas a usar en la EBAU?
Antes de memorizar nada, aprende a leer una casilla de la tabla periódica completa. Cada una guarda cuatro datos en el mismo sitio siempre, así que en cuanto identificas el patrón lo lees en segundos en cualquier elemento.

Cada casilla trae cuatro datos, arriba el número atómico, en el centro el símbolo, debajo el nombre completo en español y en la parte inferior la masa atómica en gramos por mol. Muchas casillas añaden además la configuración electrónica abreviada, que indica en qué subnivel está el último electrón.
La tabla periódica EBAU ya está delante. Lo que marca la diferencia es leerla rápido cuando el reloj del examen corre.
¿Cómo se lee la tabla periódica el día del examen?
En el examen no hay tiempo para repasar toda la tabla periódica EBAU. Lo que de verdad ahorra minutos es localizar tres datos rápido, el número atómico para identificar el elemento, el símbolo para no confundirlo con uno parecido y la masa atómica cuando el ejercicio pide moles o concentraciones.
También te dice en qué grupo y periodo está el elemento, algo que ayuda a intuir su comportamiento químico sin memorizarlo de memoria. Da igual si en tu comunidad lo llaman EBAU, PAU o selectividad, el examen de química funciona igual y la tabla se lee de la misma forma.
Lo que no conviene dar por hecho es si el tribunal entrega la tabla periódica en papel o solo un formulario con fórmulas. Ese material lo concreta cada comunidad autónoma en sus orientaciones para la EBAU, así que conviene revisar las de la tuya antes del examen.
Por ejemplo, si un ejercicio te pide los gramos que hay en 2 moles de cloro, vas directo a la casilla del cloro, lees su masa atómica y multiplicas. Ese gesto, mirar la casilla y sacar el dato sin dudar, es lo que se entrena repasando la tabla antes del examen, no memorizándola entera.
Repasar la tabla también ayuda con los ejercicios de disoluciones y gases, donde casi siempre hace falta pasar de gramos a moles o al revés. Cuanto más automatizado tengas ese paso, menos tiempo pierdes en cálculos y más te queda para razonar el resto del problema.
Queda una pregunta de fondo, la de qué ordena en realidad esta tabla y de dónde sale su forma.
¿Qué es exactamente la tabla periódica?

La tabla periódica es un registro ordenado de todos los elementos químicos que existen, organizado según su número atómico, es decir, el número de protones que tiene cada átomo en su núcleo. En la mayoría de los casos ese número coincide también con el de electrones.
Su forma irregular no es casualidad. La propuso en 1869 el químico ruso Dimitri Mendeléiev, que además de ordenar los elementos por número atómico tuvo en cuenta sus propiedades químicas comunes. Donde un elemento no encajaba, dejaba un hueco en blanco y predecía las características del que faltaba por descubrir.
Ese mismo principio, agrupar por comportamiento antes que por casualidad, es lo que hoy te permite intuir cómo va a reaccionar un elemento que todavía no has estudiado, con solo mirar su posición en la tabla.
Entender esa lógica ayuda a leer cualquier grupo o periodo sin depender de la memoria. En el examen no te van a pedir que recites la tabla entera, te van a pedir que uses esa lógica de posiciones para resolver un ejercicio, y eso se entiende en una tarde, no se memoriza en una noche.
¿Cómo está organizada la tabla periódica?
La tabla periódica reúne 118 elementos distribuidos en casillas que recogen tres datos, símbolo, número atómico y masa atómica. Esas casillas se organizan en siete filas, llamadas periodos, y dieciocho columnas, llamadas grupos.

Los grupos suelen llevarse toda la atención porque reúnen elementos con propiedades químicas parecidas, pero el periodo también aporta información, indica cuántas capas electrónicas tiene el átomo. El hierro, en el cuarto periodo, tiene cuatro capas, mientras que el bario, en el sexto, tiene seis.
La tabla completa que has visto antes añade otra capa de lectura, el diagrama de bloques s, p, d y f, que agrupa los elementos según dónde se sitúa su último electrón. Es la misma tabla, mirada desde otro ángulo.
Los electrones de esa última capa, los que participan en los enlaces químicos, se llaman electrones de valencia, y dentro de un mismo grupo casi todos los elementos tienen el mismo número. Por eso el litio y el sodio, ambos en el grupo 1, reaccionan de forma parecida aunque estén en periodos distintos.
En el examen, saber a qué familia pertenece un elemento vale más que recordar su nombre completo.
¿Qué elementos hay en cada uno de los 18 grupos?
Los periodos ya te dan una vista general, pero cada grupo tiene su propia personalidad, con nombre de familia y elementos que se comportan de forma parecida entre sí. Aquí tienes los 18 grupos de la tabla periódica EBAU, ordenados de izquierda a derecha.
- Grupo 1, metales alcalinos: litio (Li), sodio (Na), potasio (K), rubidio (Rb), cesio (Cs) y francio (Fr); suele incluirse también el hidrógeno (H). Casi siempre forman parte de compuestos, casi nunca se encuentran libres, y son metales muy reactivos.
- Grupo 2, metales alcalinotérreos: berilio (Be), magnesio (Mg), calcio (Ca), estroncio (Sr), bario (Ba) y radio (Ra). Son metales de baja densidad, buenos conductores y también reactivos, aunque menos que los del grupo 1.
- Grupo 3, familia del escandio: escandio (Sc), itrio (Y) y las tierras raras, lantano (La), cerio (Ce), praseodimio (Pr), neodimio (Nd), prometio (Pm), samario (Sm), europio (Eu), gadolinio (Gd), terbio (Tb), disprosio (Dy), holmio (Ho), erbio (Er), tulio (Tm), iterbio (Yb) y lutecio (Lu). También pertenecen aquí los actínidos, actinio (Ac), torio (Th), protactinio (Pa), uranio (U), neptunio (Np), plutonio (Pu), americio (Am), curio (Cm), berkelio (Bk), californio (Cf), einstenio (Es), fermio (Fm), mendelevio (Md), nobelio (No) y lawrencio (Lr).
- Grupo 4, familia del titanio: titanio (Ti), circonio (Zr), hafnio (Hf) y rutherfordio (Rf), este último sintético y radiactivo.
- Grupo 5, familia del vanadio: vanadio (V), niobio (Nb), tántalo (Ta) y dubnio (Db). Excepto el vanadio, son elementos poco reactivos.
- Grupo 6, familia del cromo: cromo (Cr), molibdeno (Mo), wolframio (W) y seaborgio (Sg).
- Grupo 7, familia del manganeso: manganeso (Mn), renio (Re), tecnecio (Tc) y bohrio (Bh). Salvo el manganeso, son elementos muy raros en la naturaleza.
- Grupo 8, familia del hierro: hierro (Fe), rutenio (Ru), osmio (Os) y hassio (Hs).
- Grupo 9, familia del cobalto: cobalto (Co), rodio (Rh), iridio (Ir) y meitnerio (Mt).
- Grupo 10, familia del níquel: níquel (Ni), paladio (Pd), platino (Pt) y darmstadtio (Ds). Son metales abundantes en la naturaleza, el níquel, por ejemplo, aparece en los meteoritos.
- Grupo 11, familia del cobre: cobre (Cu), plata (Ag), oro (Au) y roentgenio (Rg). Son buenos conductores eléctricos, y la plata y el oro son además metales preciosos.
- Grupo 12, familia del zinc: zinc (Zn), cadmio (Cd), mercurio (Hg) y copernicio (Cn). El cadmio y el mercurio son muy tóxicos, mientras que el zinc es esencial para los seres vivos.
- Grupo 13, elementos térreos: boro (B), aluminio (Al), galio (Ga), indio (In), talio (Tl) y nihonio (Nh). Son muy abundantes en la corteza terrestre, salvo el nihonio, que es sintético.
- Grupo 14, carbonoideos: carbono (C), silicio (Si), germanio (Ge), estaño (Sn), plomo (Pb) y flerovio (Fl). El carbono es esencial para la vida en el planeta.
- Grupo 15, nitrogenoideos: nitrógeno (N), fósforo (P), arsénico (As), antimonio (Sb), bismuto (Bi) y moscovio (Mc). Cuanto más se desciende en el grupo, más propiedades metálicas ganan los elementos.
- Grupo 16, calcógenos o anfígenos: oxígeno (O), azufre (S), selenio (Se), teluro (Te), polonio (Po) y livermorio (Lv). El oxígeno es clave para nuestra supervivencia.
- Grupo 17, halógenos: flúor (F), cloro (Cl), bromo (Br), yodo (I), astato (At) y teneso (Ts). Tienen un gran poder de oxidación.
- Grupo 18, gases nobles: helio (He), neón (Ne), argón (Ar), kriptón (Kr), xenón (Xe), radón (Rn) y oganesón (Og). Con sus capas electrónicas completas, son poco reactivos y muy buenos aislantes.
Con los 18 grupos localizados, solo queda saber qué parte de todo esto entra realmente en el examen de la EBAU.
¿Qué entra de la tabla periódica EBAU en el examen?
El currículo oficial de Química de 2.º de Bachillerato, el RD 243/2022, organiza los saberes básicos en tres grandes bloques, y la tabla periódica, junto a las propiedades periódicas, está dentro del bloque A, «Enlace químico y estructura de la materia». Es la referencia nacional, aunque cada comunidad autónoma detalla después cómo lo evalúa.
Dentro de ese bloque también se estudian las propiedades periódicas que se leen directamente en la tabla, la electronegatividad, la energía de ionización y el radio atómico, y las tres varían de forma predecible según la posición del elemento. Entender esa lógica ahorra memorizar valores sueltos, porque la tendencia se deduce con solo mirar dónde está el elemento.
Esta tabla es solo una pieza del temario de Química. Los demás bloques que entran en el examen los reúne cómo preparar Química para selectividad, que sirve para ordenar el repaso completo.
El detalle de cómo se plantea la prueba, con los tipos de ejercicio que más se repiten, lo desglosa examen de Química de la PAU.
Dominar esta tabla no es un lujo académico. Es tiempo real que te ahorras el día del examen (lo llames EBAU o EvAU), menos segundos buscando un símbolo y más segundos resolviendo el ejercicio. Cuando la química empieza a atragantarse, contar con una preparación específica marca la diferencia entre ir sobre seguro y improvisar.
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Preguntas frecuentes sobre la tabla periódica para la EBAU
¿Qué datos trae cada casilla de la tabla periódica?
Cada casilla incluye el número atómico, el símbolo del elemento, su nombre completo y la masa atómica. Muchas versiones, como la que tienes en esta página, añaden también la configuración electrónica abreviada. Fijarte primero en el símbolo te ayuda a no confundir elementos con nombres parecidos, como el boro y el bromo.
¿Cómo se localiza rápido la masa atómica de un elemento?
La masa atómica suele aparecer en la parte inferior de la casilla, debajo del símbolo y el nombre. Se expresa en gramos por mol y es el dato que necesitas para calcular moles o concentraciones. Si la casilla no trae configuración electrónica no pasa nada, ese dato solo te ayuda a situar el elemento en su bloque.
¿Qué parte de la tabla periódica cae en el examen de la EBAU?
El currículo oficial sitúa la tabla periódica y las propiedades periódicas dentro del mismo bloque, «enlace químico y estructura de la materia», junto a conceptos como electronegatividad, energía de ionización o radio atómico. La forma exacta de evaluarlo, número de preguntas y puntuación, la concreta cada comunidad autónoma.
¿Qué material se puede usar el día del examen?
Eso lo decide cada comunidad autónoma en sus orientaciones para la EBAU, así que no hay una respuesta única para toda España. Lo más seguro es revisar las orientaciones oficiales de tu comunidad antes de la fecha del examen.
¿Cómo se sabe el grupo y el periodo de un elemento?
El periodo es la fila donde está el elemento y coincide con el número de capas electrónicas que tiene. El grupo es la columna, y reúne elementos con propiedades químicas parecidas entre sí. Ambos datos juntos te dan una idea rápida del comportamiento del elemento sin necesidad de memorizarlo aparte.






